y en tus ojitos claros llenos de tristeza que me miran profundamente con ganas de hablar y siento reconocerlos y creo leerlos y siento en mi estómago el peso de tu mirada, la ternura de ella, y entonces creo que te quiero, creo que me quieres, pero es un espejismo que me seduce y yo abrazo.
Extraño cuando estas emociones eran reales aunque no fueras tú, pero eso ya no importa. Háblame y mintámonos, creamos que podemos desnudarnos el alma con mirarnos... seamos almas baratas que al fin de cuentas nuestras soledades son las que se hablan.
Extraño cuando estas emociones eran reales aunque no fueras tú, pero eso ya no importa. Háblame y mintámonos, creamos que podemos desnudarnos el alma con mirarnos... seamos almas baratas que al fin de cuentas nuestras soledades son las que se hablan.