Sabía que tú notaste lo mismo y sin embargo, sonreímos y nos dijimos hasta pronto porque fuimos tan cobardes como para decir adiós.
Ahora el extrañamiento ya no vale, pero si es así porqué molesta?
extraño mis días contigo, si se pudiera regresar el tiempo no sería tan tonta o quizás si para después arrepentirme de nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario