lunes, 27 de agosto de 2012

nada


Me dijiste que te ibas y no supe que sentir...
así que a falta de recuerdos, preguntas, tiempo  y a la falta de todo sonreí contenta por tí.

Me escribiste que te ibas y te felicité mientras la angustia, algo de tristeza  y arrepentimiento te rodeaban
me sentí tranquila ya  había cruzado mis límites, promesas y nada conseguí.

Así que ahora no sé qué esperabas
todo resultó como decidiste,
pero cómo preferiría tener motivos para pedirte que te quedes, que no me dejes... pero no tengo nada.

domingo, 26 de agosto de 2012



Tus ojos grandes y redondos se pusieron en blanco cuando la idea pasó por tu cabeza

intentaste cambiar de tema dramáticamente, no te dije nada, pero necesitaba que lo supieras

Te estremeciste de pensar otras manos por mi espalda, una piel junto a la mía

mis ojos brillando de admiración, un espacio en mi cabeza, un pedazo de mi vida compartido

 y ni siquiera te atreviste a tocarme, sin embargo, sentí cuando tu cuerpo a 2 mm  de llegar regresaba.


Calma muñeco, calma, que tu lugar estará intacto, pero de esta forma, como siempre ha sido, como será siempre.

Tú y yo como tablas salvavidas tras la tormenta, como las manos que  aparecen para sujetarnos en la inundación. Somos esas personas que caminan por caminos que no se pierden de vista.

Como cuando el sol y la luna se encuentran para  contarse sobre de los días que no son de ella y las noches que no conoce él.

¿Sabes? siempre fuiste suficiente. pero la chispa nunca coincidió.

Nunca dije nada, nunca dijiste nada  y nunca pasó nada,

domingo, 19 de agosto de 2012

otra

Otra vez, otra.

En realidad no sé bien qué estaba buscando pero sé que no lo encontré y me rindo...

Más a la fuerza, más por mi necesidad de creer, de soñar, de sentir que porque realmente sí lo quisiera ( no sé si es mi orgullo el quien habla o la verdad en mi garganta). Aquí otra vez rodeada de este mundo demasiado grande para mi sola, a la vez tan real y crudo, que con sus altas y sus bajas poco a poco empiezo a vivirlo y a buscar un espacio para mí, eso es tan complicado.

La sonrisa  en los labios que   se especializa  con el tiempo en  a nadar contra corriente como modo de defensa, el corazón que aprende a ser más silencioso cada que se rompe, las lágrimas que se evaporan justo antes de que salgan y la piel cada vez más gruesa, menos sensible y sin embargo, sonreímos  superficialmente sabiendo que con la más breve y sutil caricia nos romperíamos. Que buscamos y magnificamos a la fuerza una señal que nos diga que nos acercamos a lo que deseamos o que al menos existe.

¿El amor?, Sólo sé que cada vez es más difícil, más calculado, menos creíble y preocupantemente menos doloroso, temo el punto en que sea normal; como cuando se está medicamente enferma pero no se siente dolor alguno y esta es una forma de dejarse morir lentamente.

Dicen que lo que importa es el viaje  bla bla, yo ya quiero sentarme ya me cansé de caminar