Tus ojos grandes y redondos se pusieron en blanco cuando la idea pasó por tu cabeza
intentaste cambiar de tema dramáticamente, no te dije nada, pero necesitaba que lo supieras
Te estremeciste de pensar otras manos por mi espalda, una piel junto a la mía
mis ojos brillando de admiración, un espacio en mi cabeza, un pedazo de mi vida compartido
y ni siquiera te atreviste a tocarme, sin embargo, sentí cuando tu cuerpo a 2 mm de llegar regresaba.
Calma muñeco, calma, que tu lugar estará intacto, pero de esta forma, como siempre ha sido, como será siempre.
Tú y yo como tablas salvavidas tras la tormenta, como las manos que aparecen para sujetarnos en la inundación. Somos esas personas que caminan por caminos que no se pierden de vista.
Como cuando el sol y la luna se encuentran para contarse sobre de los días que no son de ella y las noches que no conoce él.
¿Sabes? siempre fuiste suficiente. pero la chispa nunca coincidió.
Nunca dije nada, nunca dijiste nada y nunca pasó nada,