Otra vez, otra.
En realidad no sé bien qué estaba buscando pero sé que no lo encontré y me rindo...
Más a la fuerza, más por mi necesidad de creer, de soñar, de sentir que porque realmente sí lo quisiera ( no sé si es mi orgullo el quien habla o la verdad en mi garganta). Aquí otra vez rodeada de este mundo demasiado grande para mi sola, a la vez tan real y crudo, que con sus altas y sus bajas poco a poco empiezo a vivirlo y a buscar un espacio para mí, eso es tan complicado.
La sonrisa en los labios que se especializa con el tiempo en a nadar contra corriente como modo de defensa, el corazón que aprende a ser más silencioso cada que se rompe, las lágrimas que se evaporan justo antes de que salgan y la piel cada vez más gruesa, menos sensible y sin embargo, sonreímos superficialmente sabiendo que con la más breve y sutil caricia nos romperíamos. Que buscamos y magnificamos a la fuerza una señal que nos diga que nos acercamos a lo que deseamos o que al menos existe.
¿El amor?, Sólo sé que cada vez es más difícil, más calculado, menos creíble y preocupantemente menos doloroso, temo el punto en que sea normal; como cuando se está medicamente enferma pero no se siente dolor alguno y esta es una forma de dejarse morir lentamente.
Dicen que lo que importa es el viaje bla bla, yo ya quiero sentarme ya me cansé de caminar
En realidad no sé bien qué estaba buscando pero sé que no lo encontré y me rindo...
Más a la fuerza, más por mi necesidad de creer, de soñar, de sentir que porque realmente sí lo quisiera ( no sé si es mi orgullo el quien habla o la verdad en mi garganta). Aquí otra vez rodeada de este mundo demasiado grande para mi sola, a la vez tan real y crudo, que con sus altas y sus bajas poco a poco empiezo a vivirlo y a buscar un espacio para mí, eso es tan complicado.
La sonrisa en los labios que se especializa con el tiempo en a nadar contra corriente como modo de defensa, el corazón que aprende a ser más silencioso cada que se rompe, las lágrimas que se evaporan justo antes de que salgan y la piel cada vez más gruesa, menos sensible y sin embargo, sonreímos superficialmente sabiendo que con la más breve y sutil caricia nos romperíamos. Que buscamos y magnificamos a la fuerza una señal que nos diga que nos acercamos a lo que deseamos o que al menos existe.
¿El amor?, Sólo sé que cada vez es más difícil, más calculado, menos creíble y preocupantemente menos doloroso, temo el punto en que sea normal; como cuando se está medicamente enferma pero no se siente dolor alguno y esta es una forma de dejarse morir lentamente.
Dicen que lo que importa es el viaje bla bla, yo ya quiero sentarme ya me cansé de caminar
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